Leaving Tsunami
Ya es oficial: Juan cierra el Tsunami en Septiembre. Ayer estuve allí por última vez antes del cierre. La noche fue algo emotiva sobre todo a la hora de la despedida.
Hace dos años Juan se encargó del local, que andaba de capa caída. Con la ayuda de sus amigos lo llenó de gente y empezó a ir bien. Trabajando detrás de la barra, Juan y un servidor. Después vendrían Mar y Sandra, que alegraban más la vista que el que escribe esto. Después Andrea y Borja a ratos y ya algo más tarde Sergio, Álvaro, Dani. A Dani le conocí en el Tsunami, al principio le llamaba ”Barney” porque estaba desde que abría hasta que cerraba, como si formara parte del local.
El Tsunami está lleno de historias, el día que las paredes y el almacén hablen… Así históricas la de la fiesta de Derecho y otras aún peores. Ayer más de uno se lamentaba que se le escapara vivo el escalón del cuarto.
Es una lástima irse del lugar donde has estado todos (o casi todos) los fines de semana de los dos últimos años. Un sitio donde has hecho nuevos amigos y hay quien se ha enamorado y desenamorado y todo. El Tsunami era lugar de reunión por excelencia, el sitio donde ibas y sabías que alguien iba a estar ahí.
En resumen, y citando a un colega: “Hay otros garitos, pero están en éste”.
También cierra el Tatou, dirigido por Jaime, que se toma un respiro durante un año. Una lástima, ahora que le estaba cogiendo cariño al sitio. Esperemos que dentro de un año Jaime lo retome, con energía renovada, y nos volvamos a ver todos ahí.
Un abrazo a los dos.
























