Hoy, hace un año.
Tal día como hoy, pero hace un año, alrededor del mediodía, un servidor aparcaba su coche en la entrada de la Universidad de Twente.
Tras llegar desde París, un viaje más o menos largo (unas seis horas), esperé a que el bedel llamara a mi mentor, que me acompañó a mi habitación. Por el camino quedé impresionado por el inmenso campus, con gran cantidad de edificios y numerosos campos de fútbol.
Llegué a mi residencia, que estaba en mitad del bosque. Dejé todo el equipaje y como se había hecho tarde me fui a comer, donde empecé a ver las primeras dificultades de aquello de vivir en un país extranjero. Ya por la tarde me encontré con Álex y el resto de la gente.
Allí comenzó la mayor aventura que jamás he vivido, hecha de pequeñas cosas en el día a día. He conocido a un montón de gente estupenda, y no tan estupenda. He vivido de todo y creo que desde entonces soy mejor persona.
Fue una experiencia estupenda que recomiendo a todo el mundo.
Afortunadamente, de mi temporada holandesa me quedan memorias, fotos y amigos.
























