Viaje a Sevilla
El pasado fin de semana me fui a Sevilla con los chicos y chicas de ESN (Sergio, Nacho, Irene, Mela y Teresa) y 69 erasmitos y erasmitas. Salimos el Viernes por la mañana, temprano, en un autobús de dos plantas, y tras recoger a Irene en marcha, nos dirigimos hacia Sevilla.
Hicimos una parada en Córdoba, para visitar la [i]Alhambra[/i] (Nacho [i]dixit[/i]) y comer en un restaurante árabe con unas vistas preciosas.
Llegamos a la residencia en Sevilla, unos barracones que algunos comparan con Guantanamo, con la Rosilla o cuando cayeron cuatro gotas de lluvia, con Biescas. El reparto de habitaciones se hizo de forma completamente pseudo-aleatoria. Nacho, Sergio y yo en la 135, las chicas de la asociación, algo más lejos. Las habitaciones o casetas eran de un tamaño más bien pequeño, estando las tres camas más bien juntas. El baño era muy reducido, estando el lavabo junto al trono y este casi en la ducha, que era modelo casi-holandés (con reborde afilado).
Ducha, cena rápida y vamos a la fiesta del barco. Por el camino, conocemos a [i]Cenicero[/i], que nos dio para bastantes coñas a lo largo del viaje. En el barco estuve haciendo de guía turistico mientras navegaba aprovechando mis conocimientos sobre la materia. La fiesta estuvo bastante bien.
Volvimos a la residencia y le hicimos la pinza y la cama a Sergio. En pleno sueño, en el mejor momento apareció Mela para [i]recomendarnos[/i] ir al desayuno. Una vez pudimos conciliar el sueño de nuevo, los de la autónoma llamaron a los suyos a gritos para ir a la visita guiada a las diez de la mañana. Finalmente pudimos levantarnos en condiciones para ir a nuestra visita, a una hora más razonable, a las 15, previa parada en el San Marco para saciar nuestro apetito.
La visita cultural estuvo curiosa, aunque Nacho y yo hicimos un [i]dribling[/i] y nos saltamos el Alcázar, un servidor para ir a ver a la familia y Nacho para dormir la siesta.
Esa noche nos fuimos unos treinta al flamenco mientras el resto exploraba Triana. El flamenco estuvo bastante bien, era la primera actividad que organizo como miembro de ESN y estoy contento con el resultado.
Volvimos a la puerta de Jerez, nos asomamos al hotel Alfonso XIII, el más caro de Sevilla, donde nos encontramos a Pilar del Castillo, la ex-ministra de Educación del gobierno del PP, que tuvo a bien firmarnos un autógrafo en el sobre de la correspondencia interna de la UC3M, cosa que seguro le causó picores durante toda la noche. Hay documento gráfico y un servidor cargó con el sobre toda la noche.
Fuimos a la calle Betis a tomarnos unos chismes y después volvimos a la residencia, donde Irene se fue a la cama, Mela y Teresa, las dos [i]hermanas[/i], se fueron de fiesta y nos encontramos con Sergio. Montamos una muy buena, en la carpa que utilizamos como discoteca improvisada, buscando a una de las chicas de habitación en habitación, despertando a [i]Cenicero[/i], engañando a una de nuestras vecinas teutonas y paseando por los pasillos de los barracones, Nacho ataviado con una manta. Si no nos echaron de la residencia faltó poco. Durante la noche jugamos con los móviles y con los focos de la habitación a modo de luces de discoteca.
Por la mañana pasaron los erasmitos a recoger la llave de la habitación de las maletas y no se atrevían a entrar en el ambiente irrespirable de nuestra habitación, causada por el sudor, las hormonas y los gases no tan nobles. Todo un simulador de la atmósfera de Marte, podemos garantizar que los chicos de ESN podriamos ir al planeta rojo sin necesidad de escafandra.
Visita a la plaza de España, cómida rápida y nos subimos al autobús. Recorridos más de doscientos metros nos tenemos que volver a recoger a un par de italianas despistadas que se habían quedado en los baños. El autobús de vuelta es un camposanto, gran parte de los erasmitos duermen en los asientos, destrozados por la paliza de un viaje que todos disfrutamos.
























