No me refiero al del carro, que me parece cutre, sino a la banda sueca que tuve el placer de ver en directo en Linköping. He conseguido un disco suyo y lo he escuchado mientras hacía unas prácticas. La verdad, me he llevado una grata sorpresa. Me recuerdan a Placebo, a los Rasmus y también a Coldplay. En estos tiempos difíciles parece ser que el viento de la buena música sopla del norte.
























