Vueling

La semana pasada estuve de reuniones en Milán. Como buen estudiante busqué la alternativa más barata para el vuelo y la elegida fue Vueling. La compañía opera desde la famosa Terminal 4 de Barajas, que encontré bastante bonita.

Los aviones son bastante nuevos y los asientos son de sucedáneo de cuero. La compañia trata de “tu” a los clientes, cosa que no me importa tanto como en el caso de mi ex-caja.

Tienen detalles bastante buenos, tales como varios canales de música en cada asiento, capítulos de Friends y Los Simpons durante el vuelo, aunque algo veteranos ya. Los precios del catering de a bordo son razonables.

Antes de aterrizar la tripulación reparte unos caramelos. Un detalle tonto pero útil.

En resumen, está muy bien la compañía, apenas se echan de menos servicios (de verdad, la comida de las aerolíneas tradicionales es horrorosa), precios muy buenos (¿cómo lo harán?) y la T4. Recomendado.

Vacaciones

Llegó el momento que más esperaba, mis merecidas vacaciones de Septiembre. Gracias a una estupenda oferta de Iberia pude volver a ver Holanda, así que hacia allá fui, a ver si seguí todo en su sitio.

The Terminal

Es curioso lo del aeropuerto de Schiphol. Cuando llegas desde España el avión tiene que dar toda la vuelta y el tiempo que pasa desde que el avión toca tierra hasta que llegas a la terminal se hace eterno. Allí me esperaba mi anfitrión, Maarten. Charla en el tren mientras el paisaje verde desfila por la ventanilla.

Llegados a Enschede comemos en el Muur la comida menos sana que uno pueda imaginar. Hay un festival de música y caen las primeras Grolsch. Algunos reencuentros.

Por la noche volvemos al centro de la ciudad y me encuentro con Alberto y Mariano (a.k.a. Telepizza). Nos metemos en un restaurante de carne donde nos ponemos ciegos por un precio más que razonable para estar donde estamos.

Más brindis para celebrar la vuelta.

Bowling for Enschede

El Martes tengo un primer reencuentro con la universidad. Visito a algunos profesores y a más personal que andaba por ahí. Espero en el pasillo y un profesor al que no conozco de nada me ofrece un café. Si estuviera en España le encerrarían en un manicomio.

Por la tarde ceno con los compañeros de piso de Maarten y nos vamos a los bolos, donde hago un papel digno a pesar de la diferente calibración del sistema (sistema holandés, en este caso).

Después nos vamos al minipiso de Mariano para dirigirnos posteriormente al drink del SMIT. Alguno se llevó una sorpresa al verme ahí como si fuera normal. Allí conocí a mis colegas de SMIT y quedamos en reunirnos otro día sin alcohol de por medio. Como anécdota, comentar que la presidenta envió un mail al resto proponiendo una hora para hablar con “un chico español cuyo nombre empieza por G”.

Dismiss

El Miércoles nos despertamos como pudimos y nos fuimos en tren a visitar a Tinka en Nijmegen. Cerveza blanca en terraza, cena en restaurante de estudiantes, fotos, bromas, risas, y alguna que otra bacteria.

The Partner

El Jueves estuve por la universidad, de reunión en reunión. Primero fui a ver a un profesor que me comentó la posibilidad de hacer el proyecto con él sobre una propuesta suya para la cuarta o quinta generación de telefonía móvil.

Después estuve de reunión con SMIT para formalizar el partnership. La verdad es que ellos tenían más preguntas sobre mi asociación que yo sobre ellos, vamos, lo normal, ellos llevan un par de semanas ahí y yo conozco SMIT desde hace mucho tiempo.

Foxtrot Uniform Charlie Kilo

La primera fiesta de SMIT era el Viernes. La preparo como si fuera un ritual: mis mejores galas, la camisa del tío Jorge, el Batallines que llena la petaca, el gel en el pelo. Todo como en los viejos tiempos.

De cena compramos comida típica holandesa en una pequeña tienda enfrente de la casa de Maarten. El dueño, un fuera de serie, abre cuando le sale de los cojones, para desesperación del público, que ha instalado una webcam para vigilar sus movimientos.

Vamos a la fiesta, el sitio de siempre. La música, como siempre. Lo único que cambia es la gente. Maarten y yo vamos comentando las jugadas con el nuevo código que hemos inventado. Muy divertido todo, creo que es la primera vez que me quedo hasta casi el final.

Cuando llegamos Maarten me obliga a beber agua hasta que reboso para evitar resaca mañana.

Where is my mind?

El Sábado lo paso como puedo, en unas condiciones lamentables. Cocina una de sus compañeras de piso, la más simpática, y después vemos la película “Ronin” y jugamos a la Play. El día típico de resaca, pues.

Sunday bloody sunday

Nos levantamos tarde y nos vamos a ver a Mariano, al que le surtimos de comida. Vamos a ver la fórmula uno a casa de Alberto, que vive en Witbreuksweg 399, mi anterior residencia. Todo muy emotivo, él está en la que era la habitación de Heli. No hay nadie en “mi” habitación.

Mariano se raja y Maarten y yo vamos a la ciudad a cenar al sitio del Domingo. Nos ponemos las botas, sin reparar en el precio (es lo que tiene trabajar). Después nos vamos a tomar las ya clásicas cervezas y nos encontramos con un grupo de rusos conocidos de Maarten. Nos unimos a ellos, no sin cierto temor por el aspecto amenazador de alguno de ellos.

I never wanna say goodbye

El Lunes por la mañana damos una vuelta por el centro para comprar un par de cosas. Después hago la maleta, está todo lleno de ropa sucia, así que opto por el modelo piramidal, el cual funciona sin problemas.

A primera hora de la tarde me despido de Maarten en la estación. No me gustan las despedidas, así que me engaño a mi mísmo al pensar que le voy a volver a ver mañana.

Cojo el tren hacia Schiphol. Está nublado, pero el sol se abre paso entre las nubes y me despide con un rayo. Pasa el revisor y le doy las gracias en holandés, así que me suelta otra parrafada sobre mi transbordo que me cuesta entender.

Aterrizo en Barajas y en vez de entrar directamente a la terminal por un finger, cogemos una jardinera (autobus). Todo el camino desde Holanda para acabar en un autobus.

La noche me recibe.

Resucitando al tercer día

Lo del congreso de este fin de semana ha estado muy bien, pero ha sido una paliza. Entre reunión y reunión había comidas, cenas y salidas por ahí. Murcia es una ciudad mucho más bonita de lo que pensaba. El domingo fue día libre así que un servidor aprovechó para tostarse en la playa.

El camino del exceso

Este fin de semana comienza mi gira ESN. Empezamos con una fiesta en casa de un compañero de clase, Erasmus en Madrid. Mañana cena internacional, el domingo Taekwondo.

La semana que viene, la Plataforma Nacional en Murcia (esa playaaaaa), el finde siguiente San Sebastián y Santander, única ciudad con estatua de Paco Franco en pie…

¿Alguien da más?

Hace mucho frío

… pero no tanto como en Finlandia, de donde volví ayer mismo. Las fotos ya están puestas, incluyen las del chapuzón en el lago helado. Los que quieran más detalles que me manden un correo (con detalles no me refiero a las fotos sin censurar, lo siento nenas).

Viaje a Sevilla

El pasado fin de semana me fui a Sevilla con los chicos y chicas de ESN (Sergio, Nacho, Irene, Mela y Teresa) y 69 erasmitos y erasmitas. Salimos el Viernes por la mañana, temprano, en un autobús de dos plantas, y tras recoger a Irene en marcha, nos dirigimos hacia Sevilla.

Hicimos una parada en Córdoba, para visitar la Alhambra (Nacho dixit) y comer en un restaurante árabe con unas vistas preciosas.

Llegamos a la residencia en Sevilla, unos barracones que algunos comparan con Guantanamo, con la Rosilla o cuando cayeron cuatro gotas de lluvia, con Biescas. El reparto de habitaciones se hizo de forma completamente pseudo-aleatoria. Nacho, Sergio y yo en la 135, las chicas de la asociación, algo más lejos. Las habitaciones o casetas eran de un tamaño más bien pequeño, estando las tres camas más bien juntas. El baño era muy reducido, estando el lavabo junto al trono y este casi en la ducha, que era modelo casi-holandés (con reborde afilado).

Ducha, cena rápida y vamos a la fiesta del barco. Por el camino, conocemos a Cenicero, que nos dio para bastantes coñas a lo largo del viaje. En el barco estuve haciendo de guía turistico mientras navegaba aprovechando mis conocimientos sobre la materia. La fiesta estuvo bastante bien.

Volvimos a la residencia y le hicimos la pinza y la cama a Sergio. En pleno sueño, en el mejor momento apareció Mela para recomendarnos ir al desayuno. Una vez pudimos conciliar el sueño de nuevo, los de la autónoma llamaron a los suyos a gritos para ir a la visita guiada a las diez de la mañana. Finalmente pudimos levantarnos en condiciones para ir a nuestra visita, a una hora más razonable, a las 15, previa parada en el San Marco para saciar nuestro apetito.

La visita cultural estuvo curiosa, aunque Nacho y yo hicimos un dribling y nos saltamos el Alcázar, un servidor para ir a ver a la familia y Nacho para dormir la siesta.

Esa noche nos fuimos unos treinta al flamenco mientras el resto exploraba Triana. El flamenco estuvo bastante bien, era la primera actividad que organizo como miembro de ESN y estoy contento con el resultado.

Volvimos a la puerta de Jerez, nos asomamos al hotel Alfonso XIII, el más caro de Sevilla, donde nos encontramos a Pilar del Castillo, la ex-ministra de Educación del gobierno del PP, que tuvo a bien firmarnos un autógrafo en el sobre de la correspondencia interna de la UC3M, cosa que seguro le causó picores durante toda la noche. Hay documento gráfico y un servidor cargó con el sobre toda la noche.

Fuimos a la calle Betis a tomarnos unos chismes y después volvimos a la residencia, donde Irene se fue a la cama, Mela y Teresa, las dos hermanas, se fueron de fiesta y nos encontramos con Sergio. Montamos una muy buena, en la carpa que utilizamos como discoteca improvisada, buscando a una de las chicas de habitación en habitación, despertando a Cenicero, engañando a una de nuestras vecinas teutonas y paseando por los pasillos de los barracones, Nacho ataviado con una manta. Si no nos echaron de la residencia faltó poco. Durante la noche jugamos con los móviles y con los focos de la habitación a modo de luces de discoteca.

Por la mañana pasaron los erasmitos a recoger la llave de la habitación de las maletas y no se atrevían a entrar en el ambiente irrespirable de nuestra habitación, causada por el sudor, las hormonas y los gases no tan nobles. Todo un simulador de la atmósfera de Marte, podemos garantizar que los chicos de ESN podriamos ir al planeta rojo sin necesidad de escafandra.

Visita a la plaza de España, cómida rápida y nos subimos al autobús. Recorridos más de doscientos metros nos tenemos que volver a recoger a un par de italianas despistadas que se habían quedado en los baños. El autobús de vuelta es un camposanto, gran parte de los erasmitos duermen en los asientos, destrozados por la paliza de un viaje que todos disfrutamos.