El fin de la cosa

Esperaba que se acabara ayer el mundo y tocara recoger todo, pero parece ser que no es así, y mucho menos despues de entregar las mortales prácticas de LIE. Va a ser que no y todavía tenemos que esperar a que baje el telón.

La recomendación del día, utiliza los ciclos de procesador que estás desperdiciando ahora mismo y haz algo útil con ellos como doblar proteínas, buscar vida inteligente en las afueras o predecir el clima. El proyecto se llama BOINC. Ale, ya esperar.

Con la burocracia hemos topado

Basta que uno tenga un poco de ilusión en algo para que la burocracia se empeñe en joderlo. Es increíble la cantidad de papeles que te pueden llegar a pedir. Además esos papeles tienen que estar en un idioma determinado y no otro, sellado por una institución determinada y claro, como todo lo que lleve sello y/o firma, hay que pasar por caja.

También te pueden pedir un título determinado y no otro. También suele ser necesario pasar por caja.

Lo conseguiré, ahora, el camino está lleno de piedras.

Pásalo

La juventud española se moviliza para convocar macrobotellones. Mientras, un poco más arriba, los jóvenes franceses toman las calles y la Sorbona para protestar contra el nuevo contrato basura aprobado por el gobierno. Si es que nos llevan ventaja. Paíssss que diría Forges.

Los recetaris automáticos

Hay otra clase de recetaris, los automáticos, también conocidos como radares. Estos son cojonudos, se instalan, se dejan ahí y se hinchan a hacer fotos.

Los hay de dos clases, los criminales y los hideputa:

  • Los criminales son los que instala tráfico. Si te despistas un poco no ves el cartelón que los anuncia.
  • Los hideputa son los del Ayuntamiento, que no están anunciados.

Aquí hay una pequeña diferencia. Los de Tráfico al estar anunciados, sí que hacen que vayas más lento, al menos en el tramo en el que están. Los del Ayuntamiento, no, sólo sirven para recaudar.

Lo que también me sorprende es la gran cantidad de gente que ignora el cartel de “Control de velocidad”. Los hay con ganas de ser recetados.